domingo, 11 de abril de 2010

CONCEPTOS BÁSICOS DE LA CREATIVIDAD.

Introducción
Desde tiempos remotos se han escrito y debatido mucho acerca de la creación, sus procesos, características y condiciones subyacentes. Se consideraba como un don asociado al arte, privilegio de unos pocos y que además "llegaba desde fuera".
En los años 40, algunas empresas en EEUU se dedican a estudiar la creatividad y a establecer metodologías sobre la concepción psicológica del tema, y en los años 60 se inician experiencias, investigaciones y talleres de creatividad para aumentar la eficiencia y productividad en grandes empresas e institutos. Surge así la posibilidad de entrenar la creatividad.
Definición de creatividad
Creatividad proviene del latín "creare", que significa engendrar, producir o crear.
E. Landau define los procesos creativos, ya se trate de una composición sinfónica, de un invento científico o una receta de sopa, como la capacidad de encontrar una relación entre experiencias que antes no la tenían; que se evidencia en la formación de un nuevo esquema de pensamiento con el carácter de nuevas experiencias, ideas o productos.
En definitiva la creatividad es un proceso psíquico superior, inherente al ser humano, que permite hallar relaciones y soluciones novedosas, partiendo de informaciones ya conocidas y que abarca no solo la posibilidad de solucionar problemas, sino que también la de plantear nuevos desafíos e interrogantes.
Premisas básicas para el trabajo de desarrollo de la creatividad
• Bloqueos
En la definición de creatividad dada anteriormente, se dice que es un proceso inherente al ser humano, entonces, ¿Por qué no se manifiesta de igual manera en todas las personas? ¿Por qué es necesario trabajar este potencial?
Esto se debe a que existen bloqueos que van trabando o inhibiendo el desarrollo de la creatividad desde los primeros años de vida.
Estos bloqueos se clasifican en:
1. Bloqueos perceptivos
Desde pequeños nos dijeron que colores combinaban, que sabores eran agradables o no, que sonidos eran armoniosos reprimiendo muchas veces la necesidad de investigación del niño ("niño que eso no se hace, que eso no se dice, que eso no se toca" - Joan Manuel Serrat. Esos locos bajitos).
Por lo tanto percibimos el mundo a través de lo que otros nos han descrito y valorado, autolimitando los sentidos en nuestras experiencias con el mundo que nos rodea.
2. Bloqueos emocionales
La base de los bloqueos emocionales esta en el temor a no ser aceptados, a no ser queridos, temor a equivocarse, a hacer el ridículo, a quedar solos, al rechazo.
Vemos acá el peso de la valoración a través de estereotipos, de la critica y la autocrítica.
3. Bloqueos culturales
En nuestra sociedad occidental se da una excesiva e indebida valoración y utilización del pensamiento lógico, vertical, convergente; en desmedro del pensamiento lateral o divergente.
El pensamiento lógico es aquel que permite llegar a la solución de los problemas acercándose paso a paso a la respuesta conveniente. Es capaz de inferir y deducir de acuerdo a las leyes de la lógica. Es una operación del hemisferio izquierdo del cerebro.
Si bien el pensamiento lógico es el adecuado para profundizar en una dirección no resulta útil cuando se requiere encontrar la solución a un problema nuevo. En este caso es más útil el pensamiento lateral o divergente.
El pensamiento divergente reúne información, saca los conocimientos de sus categorías, conectándolos y relacionándolos de manera inusual. Aprovecha todo el cúmulo de conocimientos y recursos psicológicos, la intuición, las sensaciones y la percepción. El pensamiento lateral es una operación del hemisferio derecho del cerebro.
Todo lo dicho anteriormente no significa privilegiar un tipo de pensamiento sobre otro, sino desbloquear y desarrollar el pensamiento divergente y propiciar la interacción de ambos tipos de pensamientos.
4. Bloqueos Sociales
Son todas aquellas normas sociales impuestas que obligan a tener conductas a actividades esteriotipadas, roles fijos, convenciones. Pero esto no significa que para ser creativos haya que ser rupturistas por que sí. La sociedad actual esta plagada de lo que hay que tener, donde hay que vivir, donde hay que viajar, las marcas de autos, ropa, zapatillas, etc. Que hay que usar. También están los estigmas contra lo que no es moda. Por otro lado, muchas actitudes aparentemente originales son absorbidas y neutralizadas por el sistema.
5. Bloqueos corporales
El cuerpo es una especie de "vitrina" de todo el resto de los bloqueos, así como también un formador de bloqueos. Es por esto que en los talleres de desarrollo de la creatividad se realiza trabajo corporal, a través del cual se libera el mundo inconsciente de las trabas que le imponen la conciencia y la razón. Al hablar de las bases neurobiológicas de la creatividad para permitir la formación de imágenes e ideas creativas, nuestro cerebro debe alcanzar el estado alfa, y a este estado se llega a través de la relajación.
• Principio de valoración diferida (o como evitar las frases asesinas):
Constantemente estamos evaluando todo lo que hacemos o hacen otros. La critica, tanto positiva como negativa, es nefasta para la realización de un acto creativo pleno con todas sus posibilidades. Esta evaluación detiene instantáneamente el proceso que nos conduce al acto creativo.
La valoración diferida consiste en NO evaluar durante el proceso de producción de ideas, en no rechazar ninguna idea por más extraña que nos parezca durante la tarea. Se posterga la evaluación hasta un momento adecuado, cuando se tiene un buen cúmulo de ideas. De esta manera se elude la rigidez y censura de la lógica.
Una de las formas de tomar conciencia de los bloqueos que produce la critica, es la técnica de las "frases asesinas". Estas frases son aquellas que censuran ideas, comportamientos, rasgos de personalidad. Si uno se hace cargo de la multitud de frases con las que nos manejamos a diario y busca maneras no asesinas de contrarrestarlas, han dado un gran paso hacia la facilitación del proceso creativo, tanto propio como el de los demás.
• Principio de Distanciamiento:
Cuando nos enfrentamos con una dificultad, o un problema, la angustia de no saber de inmediato cual es la respuesta nos lleva a adoptar prematuramente la hipótesis a teoría que nos tranquiliza. La presión por la rapidez y la respuesta precisa nos conduce a sustentarnos en lo conocido y lo probado.
El Distanciamiento se refiere a dos aspectos:
1. No aferrarse a la primera respuesta, sino esperar y dejar que aparezcan otras ideas. Aquí existe otro concepto que es fundamental para el desarrollo de la creatividad: la Ambigüedad, que es un estado en donde no se sabe lo que se esta buscando. Produce un sentimiento de angustia, de inquietud. Si toleramos la ambigüedad, aparecen otras respuestas, que quizás son mas adecuadas y precisas para solucionar el problema.
2. Este punto tiene que ver con el distanciamiento de nuestras ideas en el trabajo en equipo. Significa ser capaz de desprenderse de la necesidad de que sea nuestra idea la que prime, no quedarse obsesionado con "ganar"; aportar la idea y dejar que otros la tomen, la desmenucen, la usen o no.
También significa ser capaz de aceptar las ideas de otras personas y procesarlas de la misma manera.
Etapas del proceso Creativo
1) Planteamiento del problema
Se identifica y plantea el problema. La persona se percata de que existe una situación no resuelta, una posibilidad de mirar una situación desde otro ángulo. "La persona creativa sabe lo que esta buscando cuando lo encuentra".
2) Preparación
Es la etapa donde se juntan en forma consciente, datos e imágenes que podrían ser utilizadas y se "archivan". Se acumula información respecto del problema.
El sujeto creativo se diferencia del no creativo desde este momento, ya que recoge información sin tamizarla, mientras que la persona no creativa clasifica la información según un estereotipo, por lo tanto recoge menos información.
3) Incubación
Es la etapa de procesamiento de la información. En esta etapa se relaja el manejo conciente del problema, la atención se dirige en otras direcciones. Sin embargo de manera inconsciente, se están efectuando conexiones y relaciones tendientes a solucionar el problema.
4) Iluminación
Surge la solución del problema de manera generalmente inesperada. La persona toma conciencia en forma súbita de la idea que soluciona el problema por que conecta elementos y aspectos que antes parecían inconexos.
5) Verificación y elaboración
Es la comprobación, el examen y revisión de las ideas que solucionan el problema. Luego se configura la idea en función del entorno. Se da forma a las ideas que surgieron en la iluminación
Esta etapa es sumamente importante, ya que la persona creativa es aquella que no solo tiene ideas diferentes, sino que es capaz de concretarlas y llevarlas a cabo.
¿Como y donde se produce este proceso?
En un principio se pensó que las ideas venían desde fuera, que eran una inspiración divina; y que los creadores eran seres privilegiados.
Poco a poco el interés hizo que aparecieran múltiples y variadas teorías para explicar este proceso creativo
Arieti dice que seria una zona funcionante del psiquismo que sirve para que el individuo asocie elementos que no se podrían asociar desde el punto de vista de la razón.

sábado, 10 de abril de 2010

CONTENIDO DEL CURSO.

* Clase 1: Introducción
* Clase 2: Autoevaluación
* Clase 3: Investigación
* Clase 4: Toma de decisiones
* Clase 5: Planificación

INTRODUCCIÓN: LAS PRIORIDADES EN TU VIDA.

Los días en los que las personas permanecían toda la vida en un mismo puesto de trabajo se han ido. En el mundo laboral actual, siempre cambiante, es más realista pensar en tu carrera profesional como un continuo “trabajo en progreso”.

Claro está, que tus prioridades cambian a lo largo de la vida. Piensa un segundo en lo que era importante para ti años atrás. ¿De qué manera cambiaron esas prioridades? ¿En qué manera piensas que podrían cambiar en el futuro? Por ejemplo, el casarte podría dejar de ser una prioridad si decidieras que tener hijos es más importante.

Asimismo, el mundo laboral cambia continuamente. Los avances tecnológicos veloces, los cambios económicos y la tendencia hacia una economía basada en los servicios continuarán eliminando algunas profesiones y carreras, y creando otras nuevas.

En estos días, sería muy difícil encontrar un tipo de trabajo que se mantuviera inmutable y que continuara satisfaciendo tus prioridades hasta el día de tu retiro. Así que no te presiones para encontrar ese puesto.
Introducción a la planificación

La planificación de tu carrera es el proceso, de por vida, de corresponder tus necesidades y prioridades, actuales y previsibles, con las opciones disponibles, y reevaluar tus planes en caso de ser necesario. No obstante, esto no significa que debas comenzar una y otra vez cada unos pocos años. Cada camino que tomes se basará en tu ruta anterior.

Cualquiera sea el tipo de trabajo que decidas hacer, probablemente desarrolles y refines un número de habilidades transferibles, como así también habilidades particulares necesarias para ése tipo de trabajo. Cuando llegue el momento de moverte hacia otro tipo de trabajo, busca opciones que te permitan aplicar tus capacidades y desarrollar otras nuevas.

Por otra parte, los hobbies y las actividades recreativas podrían llevarte a un trabajo afín. Las habilidades desarrolladas dentro y fuera del empleo asalariado pueden ser la base de un emprendimiento propio. Por ejemplo, tu experiencia como ama de casa desarrolla cualidades (capacidad de organización) que podrías utilizar en un empleo rentado después.

Crea el hábito de percibir los cambios sociales, económicos y tecnológicos que pudieran influenciar tu trabajo en el futuro. Para ello, mantente en contacto con tus sentimientos sobre el trabajo. Si te estás aburriendo, o si presientes que el trabajo que realizas no será necesario en el futuro, planifica un cambio antes te veas obligado a hacerlo. No te permitas llegar a un callejón sin salida.

Utiliza los siguientes pasos de planificación para tomar cada decisión profesional en el momento que las encuentres. Los mismos pasos básicos funcionan para decisiones relacionadas con todo tipo de carreras y etapas profesionales, tanto si te encuentras eligiendo un nuevo camino profesional, buscando trabajo, volviendo al estudio, o planeando el retiro.
Etapa 1: Autoevaluación

Decide qué quieres de tu próximo movimiento profesional identificando tus necesidades, intereses, valores, capacidades y aptitudes relevantes.

* Si estás eligiendo una nueva dirección para tu carrera, ¿qué condiciones quieres que satisfaga tu decisión? Por ejemplo, ingreso deseado, áreas de interés, nivel de educación, sitio de residencia, estilo de vida, etc.

• Si estás buscando trabajo, ¿qué cualidades tienes y cuáles quieres desarrollar? ¿Quieres trabajar en una locación determinada, campo salarial, o estilo de vida particular?

* Si estás volviendo al colegio, ¿cuáles son tus preferencias programáticas? Por ejemplo, programa de tiempo completo, programa de medio tiempo, educación a distancia, etc. ¿Cuáles son tus límites en cuanto a la duración del programa, ubicación y costos?

Etapa 2: Investigación

Identifica tus opciones y recaba información sobre ellas. ¿Qué opciones tienes? ¿Qué alternativas involucran a cada una?

* Si estás decidiendo la dirección de tu carrera, recauda información sobre todos los tipos de trabajo que te interesan, y luego platica con gente relacionada a esas líneas laborales. ¿Puedes obtener experiencia directa a través del voluntariado o la observación? Busca las posibilidades relacionadas mientras que exploras las que ya has identificado.

* Si estás buscando trabajo, elige una cantidad de ofertas potables y selecciona cuáles perseguir seriamente. Investigar cuidadosamente unas pocas oportunidades es, generalmente, más fructífero que postularse a todas.

• Si estás volviendo al colegio, habla con personas que realizan el tipo de trabajo que te interesa. Pregúntales cómo adquirieron las condiciones y el conocimiento necesarios y qué opciones de capacitación son las más respetadas por los empleadores.
Etapa 3: Toma de decisiones

Evalúa tus opciones y decide cuáles te convienen en esta etapa de tu vida. ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de cada alternativa?
Etapa 4: Planificación de las acciones

Desarrolla un plan de acción. ¿Qué debes hacer para que tu decisión se convierta en realidad? ¿Qué podría evitar que lo consigas? ¿Cómo sortearás los problemas que anticipas?

Finalmente, planifica, paso a paso, cómo harás realidad los objetivos que has elegido.

AUTOEVALUACIÓN PERSONAL.

Sabes que todos somos únicos. Tú, por supuesto, también. Cuánto disfrutas los distintos tipos de trabajo depende de tu única combinación de intereses, habilidades y valores. Para hacerte una idea de los trabajos más apropiados para ti, necesitas saber qué quieres y qué haces bien.

Ten en cuenta las siguientes preguntas:

* ¿Qué te gusta hacer?
* ¿Qué puedes hacer bien?
* ¿Qué características hacen significativo al trabajo para ti?
* ¿Qué habilidades tienes?
* ¿Qué nivel de educación tienes?
* ¿Qué nivel de educación deseas alcanzar?
* ¿Qué experiencia laboral ostentas?
* ¿Qué cosas te motivan en el trabajo?
* ¿Qué expectativas tienes para con el trabajo?
* ¿Qué tipo de vida deseas llevar?
* ¿Qué tipo de entrenamiento tienes?
* ¿Qué tipo de entrenamiento deseas alcanzar?

Asimismo, los intereses personales son una parte fundamental de la actividad laboral de cualquier persona. Disfrutarás más tu trabajo si aprendes y haces cosas que te interesan. ¿Cuáles de las siguientes actividades realmente disfrutas?

* Resolver problemas.
* Convencer a otros.
* Estar físicamente activo.
* Trabajar con hechos y números.
* Ayudar a la gente.
* Utilizar la imaginación.
* Construir o arreglar cosas.
* Crear cosas.

En lo que se refiere a tus capacidades, ¿cuáles de las siguientes actividades crees que haces bien?

* Trabajar con números
* Crear cosas y utilizar tu imaginación.
* Visualizar en tres dimensiones a partir de un boceto (anteproyecto).
* Escuchar y expresar sentimientos; trabajar en armonía con los demás.
* Usar y entender las palabras y las ideas.
* Llevar a cabo tareas físicas.
* Notar diferencias en detalles y reconocer errores.
* Aprender principios científicos y técnicos, y asimilar información sistemáticamente.
* Planificar y desarrollar proyectos, coordinando y arreglando detalles.
* Entender el funcionamiento de las distintas cosas y juntarlas.

Confecciona una lista con las habilidades o capacidades que están presentes en tu persona y no figuran en esta lista. Haz un círculo alrededor de las que consideras que son tus pilares.

Las destrezas son habilidades que has aprendido a aplicar. Existen tres tipos de destrezas:

* Destrezas de manejo propio: incluyen características de la personalidad tales como ser serio, responsable y tener una actitud positiva. ¿Qué palabras usarías para describir tus mejores características?
* Destrezas transferibles: tales como habilidades sociales, habilidades de comunicación, destrezas para resolver problemas y de liderazgo. Son destrezas que pueden utilizarse en varias ocasiones diferentes. ¿Cuáles son tus mejores destrezas transferibles?
* Destrezas técnicas: son las cualidades que necesitas para tipos de trabajo específicos. Por ejemplo, los mecánicos necesitan calidades específicas de reparación.

Confecciona una lista con tantas destrezas como puedas. Remarca con un círculo aquellas que deseas usar u optimizar en el futuro. Confecciona otra lista con las destrezas que te gustaría desarrollar.

Por otra parte, ¿te has detenido a pensar en tus valores? ¿Cuáles de los siguientes te motivan?

* Ayudar a la sociedad.
* La competencia.
* Variedad.
* Independencia.
* Dinero.
* Prestigio.
* Seguridad.
* Tomar decisiones trascendentes.
* Ser respetado por los demás.
* Tener tiempo para hacer otras actividades.
* Aprender cosas nuevas.
* Proteger el medio ambiente.
* Satisfacción personal.

¿Qué más consideras importante? ¿Crees que hay algo valioso por lo que vale la pena luchar?

* Piensa en las experiencias escolares, laborales y de voluntariado. ¿Qué quisieras que sea igual y qué quisieras que cambie en el futuro?
* ¿Cuáles eran tus materias preferidas en la escuela? ¿Deseas participar de algún curso o entrenamiento?
* ¿En qué tipo de ambiente te gusta trabajar? Por ejemplo, al aire libre, cerca de casa, en la ciudad, con un pequeño grupo de personas, en una empresa grande, etc.

Ahora, que te has autoevaluado, conoces más de ti mismo de lo que jamás imaginaste. Sabes mejor quién eres. Puedes avanzar al próximo casillero.

LA INVESTIGACIÓN.

El segundo paso del proceso de planificación profesional es explorar el amplio espectro de posibilidades laborales disponibles, y averiguar lo suficiente sobre ellas como para poder determinar qué opciones están más cerca de la satisfacción de tus intereses, capacidades, destrezas y valores.
Identifica las posibilidades

1. En primer lugar, debes identificar las posibilidades. La forma más fácil de hacerlo es mantener los ojos bien abiertos y hacer preguntas. Cuando visites recintos laborales, ya sea por negocios o motivos personales, toma nota de los distintos tipos de trabajo que allí se realizan. Si ves a alguna persona realizando una actividad interesante, acércate y platica al respecto. La mayoría de las personas, si no se encuentran demasiado ocupadas, se sentirán halagadas por tu interés y estarán deseosas de contestar algunas preguntas.
2. Acumula algo de experiencia en el campo laboral que te interesa, a través del trabajo voluntario o de medio tiempo. Éstos te permiten:
* Obtener una impresión de primera mano del ambiente laboral y de las relaciones laborales dentro del mismo.
* Desarrollar nuevas destrezas relacionadas a las posibilidades laborales de tu incumbencia.
* Descubrir nuevas cosas sobre ti.
* Conocer gente que puede contarte su experiencia laboral.

Por ejemplo, si crees que te gustaría trabajar en el campo de los medios de comunicación, intenta realizar un voluntariado en un diario o canal de televisión. En muy poco tiempo, sabrás si te gusta trabajar en ése tipo de ambiente y, a la vez, conocerás a una gran cantidad de personas que trabajan en el campo (periodistas, redactores, editores, conductores, etc.)

• Utiliza los recursos materiales disponibles en Internet, en las oficinas de consejo laboral, y en las librerías públicas.

1. Utiliza tu red de contactos para encontrar más posibilidades laborales. Si conoces gente en líneas laborales interesantes, pregúntales sobre su trabajo y acerca de los puestos similares. Asimismo, pregúntales si conocen otras personas que se encuentren en la misma línea laboral.
2. Conduce entrevistas informativas. En otras palabras, habla con la gente sobre sus trabajos. Es más fácil hablar con las personas que ya conoces o cuando ya has sido presentado por un amigo en común. En cualquier caso, podrías también considerar efectuar algunas llamadas, para arreglar breves entrevistas con individuos que nunca has visto, pero que podrían tener la información que necesitas.

Explora cada posibilidad

Cuando identifiques el tipo de trabajo que realmente te interesa, intenta formarte una idea completa a través de las siguientes preguntas:

1. ¿Qué hace la gente en esta línea laboral día a día? ¿Cuáles son sus derechos y obligaciones?
2. ¿Cuáles son las condiciones laborales? Por ejemplo, trabajo al aire libre o bajo techo, cantidad de horas de trabajo, transporte, horas extraordinarias, riesgos para la saludo, etc.
3. ¿Qué destrezas de manejo propio, transferibles y técnicas se requieren?
4. ¿Qué tipo de educación es necesario? Por ejemplo: secundario completo, terciario completo, instituto técnico, universitario, etc.
5. ¿Se requiere una licencia o un certificado especial, un diploma o un título de grado para efectuar este tipo de trabajo?
6. ¿Qué tipo de entrenamiento tiene la mayor parte de la gente en este trabajo? ¿Dónde se entrenaron antes de ser contratados? ¿Se graduaron de algún tipo particular de programa de entrenamiento? ¿Qué programas de capacitación son los más respetados por los empleadores del campo?
7. Si se requiere ser graduado de un programa de entrenamiento, ¿dónde se ofrece el curso? ¿Cuánto tarda en completarse? ¿Cuánto cuesta?
8. ¿Existen requerimientos especiales en cuanto a lo físico, legal o social? Por ejemplo, la buena voluntad para atender a clientes por las noches o los fines de semana, o la capacidad de llevar pesados portafolios con muestras.
9. ¿Cuáles son las perspectivas futuras de empleo? ¿Qué efectos tendrán los desarrollos tecnológicos y las tendencias sociales sobre este tipo de empleo? ¿Este empleo será necesario dentro de cinco años? ¿Y dentro de diez? ¿Cuáles son las oportunidades de ascenso y transferencia?
10. ¿Cuál es el rango salarial típico para este tipo de empleo?

LA TOMA DE DECISIONES.

Has tomado cientos de decisiones. Muchas de ellas fueron “frías”, mientras que algunas pocas, “calientes”. Las decisiones del estilo “¿qué comer para el desayuno?” son decisiones “frías”, dado que las consecuencias de hacer una mala elección no acabarán con la evolución de la humanidad. ¿Qué podría pasar, verdaderamente, si en lugar de café con leche decides desayunar jugo de naranja?

Por otra parte, decidir qué automóvil comprar es una decisión “caliente”. Y también lo son elegir la dirección de una carrera o elegir qué programa de entrenamiento te conviene. En estas decisiones, el aspecto emotivo de las personas se ve seriamente involucrado, a la vez que se efectúan importantes apuestas a futuro. Las decisiones “calientes” deberían basarse en una evaluación informada de las opciones que tienes disponibles. Un método para evaluar estas opciones podría ayudarte a verlas de un modo más objetivo.
Evalúa tus opciones

Para evaluar tus opciones, en primer lugar, debes saber qué es lo que estás buscando y cuáles son las opciones de las que dispones. Desde ya, hay que dar por seguro que has recabado algo información sobre cada una ellas. La autovaloración y la investigación son puntos clave a la hora de sopesar tus opciones.

No desesperes si toda la información que has recolectado acerca de las posibilidades del trabajo parece resonar en tu cerebro como las piezas de un rompecabezas dentro de su caja. Cuando no haya un claro ganador entre tus alternativas, deberás intentar organizar las piezas de modo que puedas obtener la imagen completa, y por lo tanto más, clara de las posibilidades.

Muchas personas han descubierto, a través del siguiente sistema de evaluación, que se puede organizar la información de una manera sistemática que permita comparar las distintas opciones.

1. En una columna, sobre el margen izquierdo de una hoja de papel, haz una lista con las condiciones que tu decisión debe reunir.

Si estás eligiendo la dirección de tu carrera, la lista debería incluir declaraciones acerca de tus intereses, valores y aptitudes, así como de los requerimientos específicos tales como el salario mínimo inicial que aceptarías, o la duración máxima del período de entrenamiento que estás preparado a afrontar.

Si te encuentras eligiendo el programa de entrenamiento, cataloga tus preferencias en cuanto al ambiente de aprendizaje, ubicación, costo, etc. Es probable que también desees tener en cuenta la opinión de los empleadores para con cada uno de los programas de entrenamiento.

1. Organiza tu lista de requerimientos desde los más importantes hasta los menos importantes. Si quieres, puedes colocar una estrella en los más importantes.
2. grega más columnas para cada una de las opciones que estés considerando seriamente.
3. En cada columna, anota cuánto satisface cada opción a los requerimientos que has enumerado. Si no sabes cuánto satisface una opción a un requerimiento particular, necesitas realizar más investigación para determinarlo.
4. Cuando hayas comparado todas las opciones para cada requerimiento, las ventajas y las desventajas de cada opción deberían hacerse bien evidentes.



Si estás buscando la brújula de tu carrera profesional, puedes utilizar el formato de la próxima hoja de evaluación para comenzar. Puede que tengas que copiarla a una página más grande, de modo que puedas agregar más columnas y darte más espacio para insertar comentarios. Si todavía estás confundido, muestra tu hoja de evaluación a aquellos que más respetas, y discute las opciones con ellos.

¿Qué quiero?
Opción Nº 1
Opción Nº 2
Opción Nº 3

Mis intereses más fuertes.
Mis valores más importantes.
Mis destrezas transferibles.
Mi nivel de educación.
Las preferencias de mi estilo de vida.

Has tomado cientos de decisiones. Muchas de ellas fueron “frías”, mientras que algunas pocas, “calientes”. Las decisiones del estilo “¿qué comer para el desayuno?” son decisiones “frías”, dado que las consecuencias de hacer una mala elección no acabarán con la evolución de la humanidad. ¿Qué podría pasar, verdaderamente, si en lugar de café con leche decides desayunar jugo de naranja?

Por otra parte, decidir qué automóvil comprar es una decisión “caliente”. Y también lo son elegir la dirección de una carrera o elegir qué programa de entrenamiento te conviene. En estas decisiones, el aspecto emotivo de las personas se ve seriamente involucrado, a la vez que se efectúan importantes apuestas a futuro. Las decisiones “calientes” deberían basarse en una evaluación informada de las opciones que tienes disponibles. Un método para evaluar estas opciones podría ayudarte a verlas de un modo más objetivo.
Evalúa tus opciones

Para evaluar tus opciones, en primer lugar, debes saber qué es lo que estás buscando y cuáles son las opciones de las que dispones. Desde ya, hay que dar por seguro que has recabado algo información sobre cada una ellas. La autovaloración y la investigación son puntos clave a la hora de sopesar tus opciones.

No desesperes si toda la información que has recolectado acerca de las posibilidades del trabajo parece resonar en tu cerebro como las piezas de un rompecabezas dentro de su caja. Cuando no haya un claro ganador entre tus alternativas, deberás intentar organizar las piezas de modo que puedas obtener la imagen completa, y por lo tanto más, clara de las posibilidades.

Muchas personas han descubierto, a través del siguiente sistema de evaluación, que se puede organizar la información de una manera sistemática que permita comparar las distintas opciones.

1. En una columna, sobre el margen izquierdo de una hoja de papel, haz una lista con las condiciones que tu decisión debe reunir.

Si estás eligiendo la dirección de tu carrera, la lista debería incluir declaraciones acerca de tus intereses, valores y aptitudes, así como de los requerimientos específicos tales como el salario mínimo inicial que aceptarías, o la duración máxima del período de entrenamiento que estás preparado a afrontar.

Si te encuentras eligiendo el programa de entrenamiento, cataloga tus preferencias en cuanto al ambiente de aprendizaje, ubicación, costo, etc. Es probable que también desees tener en cuenta la opinión de los empleadores para con cada uno de los programas de entrenamiento.

1. Organiza tu lista de requerimientos desde los más importantes hasta los menos importantes. Si quieres, puedes colocar una estrella en los más importantes.
2. grega más columnas para cada una de las opciones que estés considerando seriamente.
3. En cada columna, anota cuánto satisface cada opción a los requerimientos que has enumerado. Si no sabes cuánto satisface una opción a un requerimiento particular, necesitas realizar más investigación para determinarlo.
4. Cuando hayas comparado todas las opciones para cada requerimiento, las ventajas y las desventajas de cada opción deberían hacerse bien evidentes.



Si estás buscando la brújula de tu carrera profesional, puedes utilizar el formato de la próxima hoja de evaluación para comenzar. Puede que tengas que copiarla a una página más grande, de modo que puedas agregar más columnas y darte más espacio para insertar comentarios. Si todavía estás confundido, muestra tu hoja de evaluación a aquellos que más respetas, y discute las opciones con ellos.



































































































































































































































































LA PLANIFICACIÓN.

¡Felicitaciones! Ya has decidido cuál va a ser el próximo movimiento de tu carrera profesional. Ahora, lo que debes hacer es planificar una estrategia para hacer que ese movimiento sea exitoso.

Las cuatro estrategias siguientes pueden ayudarte a desarrollar un plan de acción efectivo.

* Presenta un objetivo en términos muy específicos.
* A partir de tu objetivo, muévete hacia atrás y plantea los pasos previos para alcanzarlo.
* Confronta tus temores y tus expectativas.
* Traslada tu plan a una hoja de papel y ponlo en marcha.

Tu meta/objetivo



Planificar un movimiento profesional es algo parecido a trazar el camino en un mapa antes de salir a la ruta. Es decir, si no sabes a dónde vas, no puedes decidir cómo llegar.



Metas como “volver a la escuela”, “encontrar un empleo” o “hacer un cambio profesional” son muy generales; muy amplias. Por lo tanto, convierte estas metas en afirmaciones específicas, del estilo “empezar un curso de nociones contables la próxima temporada” o “buscar trabajo en el campo de las ventas de ganado, durante los próximos dos meses”. Tu meta debe especificar exactamente lo que deseas hacer y cuándo.


Planifica los pasos previos

Una de las mejores maneras de avanzar es planificar hacia atrás. Comienza por preguntarte si puedes alcanzar tu objetivo hoy. Si no puedes hacerlo, pregúntate por qué. ¿Qué debo hacer primero? ¿Hay algo que dabas hacer incluso antes de eso? Continúa pensando hacia atrás hasta que llegues a las tareas que puedes realizar hoy.

Por ejemplo, si tu objetivo es hacer una maestría en administración de negocios, de dos años de duración, ¿podrías empezar hoy? No, primero necesitas que te acepten en el programa. ¿Podrías ser aceptado hoy? No, debes inscribirte primero. ¿Podrías inscribirte hoy? No, todavía debes decidir en qué instituto terciario o universidad inscribirte. ¿Puedes decidirlo hoy? No, primero debes hacer algunas averiguaciones... y así sucesivamente.

Pero no te preocupes si tu lista de pasos previos es demasiado larga. Por ejemplo, para concurrir a una maestría en administración de negocios, puede que tengas que hacer algo más que sólo inscribirte. Es decir, tal vez, antes de comenzar, tengas que buscar financiación, encontrar un alojamiento para estudiantes o mejorar tus capacidades de estudio.

Enfrenta todas las tareas necesarias de la misma manera: pregúntate si las puedes llevar a cabo hoy y, si no es posible, pregúntate qué tienes que hacer primero.
Confronta tus temores y tus expectativas

Mira con atención la lista de cosas que tendrás que hacer para alcanzar tu meta. ¿Crees que puedes hacerlo? Si tienes dudas, tómate un tiempo para pensar en ellas.

¿Son realistas tus expectativas? ¿Has tenido éxito o has fracasado, anteriormente, en tareas similares? ¿Qué puedes hacer para mejorar tus probabilidades de éxito?

Por ejemplo, si sabes de antemano que existe una gran posibilidad de que no sigas lo que has planeado, ¿te has preguntado por qué? ¿Eres de los que acostumbran a escapar de los desafíos? Si es así, ¿qué puedes hacer para asegurar tu tenacidad hasta alcanzar la meta? ¿Le temes al fracaso? Si es así, trabaja para mejorar las habilidades que necesitas para evitarlo. O prueba el terreno asistiendo a un curso nocturno o a distancia, antes de inscribirte en la maestría.

En ese sentido, si tienes problemas para identificar tus temores o para planificar la forma de enfrentarlos, habla con tu círculo de confianza. Deja que te aconsejen, pero recuerda que la última palabra es tuya.
Traslada tu plan a una hoja de papel y ponlo en marcha

A esta altura, es probable que tengas más de una lista de cosas para hacer y, de ser necesario, algunos planes para evitar o enfrentar potenciales problemas. Ahora necesitas ponerlos todos juntos y armar un plan único. Ordena las tareas en el orden que deberás completarlas y establece fechas límite para el cumplimiento de las más importantes.

Los planificadores de carreras exitosos mantienen siempre su camino, a través de una variedad de métodos. Por ejemplo:

* Marcan las tareas en un calendario mensual (por ejemplo, anotan las fechas importantes tales como últimas jornadas de inscripción.)
* Confeccionan una lista semanal o diaria de las “cosas por hacer” y tachan las actividades que ya fueron completadas.
* Crean organigramas y horarios utilizando la computadora.
* Utilizan un libro de reuniones comerciales o un anotador con una página nueva para cada día o semana.

Usa los métodos que te resulten más cómodos. Crea tus propios métodos. Si lo crees necesario, pídele a un amigo que controle ocasionalmente tu progreso (sueles hacer las cosas si sabes que alguien te las pedirá). Existe una técnica aún mejor: organiza una serie de premiaciones para cuando completes las tareas principales. Sí, los premios son para ti. No es necesario que sean regalos costosos; sólo algo que desees. Una recompensa puede ser ten simple como concederte un tiempo para realizar una actividad que realmente disfrutas. Por supuesto, un tiempo dedicado al placer y, fundamentalmente, libre de culpas.